Enfrentar la Crisis de Adicción
La adicción ha devastado familias en San Francisco y en todo el país, y décadas de tratarla como una falla moral o un crimen en lugar de una crisis de salud solo la han empeorado. La aparición de drogas más letales y más adictivas como el fentanilo ha acelerado esta crisis a niveles sin precedentes. Necesitamos un programa integral contra la adicción a las drogas que ayude a las personas a recuperarse, basado en la evidencia y la compasión.
Primero, debemos hacer que el tratamiento sea lo más accesible posible. Con demasiada frecuencia, el tratamiento para la adicción está atrapado tras altos costos o burocracias complicadas. Por ejemplo, la metadona es uno de los tratamientos más efectivos para la adicción a los opioides, pero las normas federales la encierran dentro de un sistema de clínicas restrictivo que los programas de tratamiento de opioides con fines de lucro han presionado intensamente para proteger. Apoyo la Ley de Modernización del Acceso al Tratamiento de Opioides, que permitiría a los especialistas en adicciones recetar metadona para que se surta en una farmacia normal. También lucharé por una gran inversión federal para ampliar la capacidad de tratamiento, de modo que cualquier persona lista para recibir ayuda pueda obtenerla de inmediato, no semanas o meses después. Y por supuesto, lucharé para garantizar que todo tratamiento contra la adicción esté cubierto bajo un plan integral de Medicare para Todos.
También tenemos que adoptar políticas inteligentes de reducción de daños que mantengan a las personas con vida el tiempo suficiente para recuperarse. A nivel federal, debemos liberar más fondos para una mayor variedad de programas de reducción de daños. Está comprobado que los programas de servicios de jeringas reducen las muertes por sobredosis y la propagación del VIH y la hepatitis. Trabajaré para derogar la prohibición federal de usar fondos para comprar jeringas para estos programas.
Por último, debemos detener la crisis en su origen. Es demasiado fácil recetar en exceso analgésicos adictivos en Estados Unidos, y lucharé por reglas de prescripción más estrictas y una verdadera rendición de cuentas para las compañías farmacéuticas que alimentaron esta epidemia.